* LA CRISIS ES EMPRENDEDORA

Publicado el Mayo 25th, 2010 por admin. Archivo bajo Empresas, TENDENCIAS, Vida y trabajo.


Gran cantidad de las compañías que están presentes en rankings como Fortune 500 o el de Inc. fueron creadas en tiempos de crisis. Este hecho demuestra que los momentos económicamente desfavorables hacen salir a la superficie muchas buenas ideas, creatividad y capacidad emprendedora. Algo parecido ocurre ahora, en donde nos encontramos en un escenario que enfrenta la total pasividad de los jóvenes “NiNi” con la frenética necesidad de arriesgar de los llamados a emprender, que gozan del convencimiento de que pueden conseguir todo lo que se proponen.

Se habla del numeroso grupo de jóvenes bautizado como Generación Ni Ni, porque no tienen ocupación alguna ni deseo o inquietud por tenerla, pero, al mismo tiempo, numerosos estudios nos descubren una intensa actividad emprendedora en el mismo rango de edad, lo que nos lleva a plantearnos si no será lo más representativo de esta generación la absoluta confianza en sí mismos y en sus posibilidades y la necesidad de afrontar retos “de riesgo”.

Así, el estudio desarrollado por The Global Entrepreneurship Monitor muestra que los jóvenes estadounidenses de 18 a 24 años están iniciando nuevos negocios a una tasa muy superior que el segmento de población de 35 a 44 años. Una encuesta patrocinada por American Express en Estados Unidos muestra que un 55% de los propietarios y fundadores de compañías que pertenecen a la Generación Y (los nacidos entre 1982 y 1992) se describe como “emprendedores en serie” y el 72% asegura sentirse cómodo al asumir riesgos.

El 63% de estos jóvenes emprendedores se cree con capacidad y habilidades suficientes para crear su propio negocio. Esta generación creció en un momento de desarrollo económico, por lo que, en términos generales, gozó de una situación familiar desahogada, por lo que es muy habitual en ellos la creencia de que pueden lograr cualquier cosa que se propongan, a la sombra de algunas “celebridades emprendedoras” como Steve Jobs (Apple) o Larry Page y Sergey Brin (Google).

Según la Kauffman Foundation, el deseo de poner en práctica estas habilidades de las que se sienten seguros mueve al 92% de los jóvenes a crear una empresa. El 89% lo hace para construir algo sólido para el futuro, mientras que un 87% está movido por el deseo de ser su propio jefe; un 85% quiere ganar mucho dinero, y un 81% desea ver realizados sus proyectos e ideas. En general, estos emprendedores consideran que comenzar un negocio propio es mucho más deseable que otras oportunidades de carrera profesional.

A esto se une el hecho de que muchos de ellos hayan sido testigos del despido de padres, tíos u otras personas cercanas, lo que les hace desconfiar de la empresa tradicional, en la que no descansa su seguridad.

Por otro lado, su relación con el trabajo es muy diferente a la de generaciones anteriores pues se trata de un segmento de la población en el que el 98% descarga contenidos desde Internet, el 96% utiliza mensajes SMS y más de un 60% es usuario avanzado de todo tipo de dispositivos móviles, a lo que se suma que casi un 50% usa la web como fuente primaria de información y un 30% mantiene un blog. Tienen una mentalidad, una forma de divertirse, de obtener información, de relacionarse totalmente distintas, sin necesidad de estar en un sitio concreto para hacer ninguna de esas cosas, con total libertad de movimientos, motivo por el cual exigen una flexibilidad que las empresas no siempre están preparadas para asumir, lo que les mueve en muchos casos a plantearse otras formas de buscarse el sustento.

Para Montse Ventosa, fundadora de Employee Branding, hay cinco razones por las que los jóvenes que se deciden a emprender ya no confían en las grandes empresas:

En primer lugar, “el concepto de éxito, para ellos, ha cambiado. El sueño no es ascender, sino formar parte de un proyecto que empieza”.

La segunda razón es que la separación entre vida personal y trabajo ya no existe en el caso de estos innovadores y emprendedores. “No quieren dejar su personalidad fuera del trabajo”.

En tercer lugar, Ventosa cree que los jóvenes necesitan creer en una cultura empresarial concreta. “Resulta necesario que esa cultura encaje con sus valores, y desean elegir lo que hacen”.

Como punto cuarto, la fundadora de Employee Branding asegura que los emprendedores “desean ser felices en su trabajo. Han visto a sus padres en compañías impersonales que no han tenido en cuenta la trayectoria ni el sacrificio. Por eso rechazan ese modelo y buscan uno propio”.

La quinta razón por la que los jóvenes no confían en las empresas es, según Ventosa, que “quieren hacer algo que tenga sentido y que les guste. Y necesitan ver los resultados de su ocupación”.

Fuente: Expansión y Empleo



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